Infraseguro y Proporción Indemnizable: Lo Que Tu Empresa Debe Saber Antes de Reclamar un Siniestro

¿Qué es el infraseguro?

El infraseguro ocurre cuando la suma asegurada en una póliza de daños es inferior al valor real de los bienes asegurados. Es decir, la empresa aseguró sus bienes por un monto menor al que realmente valen.

Esto puede suceder por diversas razones: porque los valores declarados al contratar el seguro no se actualizaron con el tiempo, porque se buscó pagar una prima más baja declarando valores menores, porque hubo un error en la estimación de los bienes, o porque la empresa adquirió nuevos activos sin ajustar la póliza.

El problema no se manifiesta al momento de contratar el seguro ni al pagar la prima. Se manifiesta cuando ocurre un siniestro y la empresa necesita cobrar la indemnización.


¿Qué es la proporción indemnizable?

La proporción indemnizable — también llamada regla proporcional o cláusula proporcional — es el mecanismo que las aseguradoras aplican cuando detectan que existe infraseguro. Su fundamento legal está en el Artículo 92 de la Ley sobre el Contrato de Seguro:

"Salvo convenio en contrario, si la suma asegurada es inferior al interés asegurado, la empresa aseguradora responderá de manera proporcional al daño causado."

En términos prácticos, la aseguradora calcula qué porcentaje del valor real de los bienes cubre la suma asegurada, y aplica ese mismo porcentaje al monto del daño. No paga el daño completo, sino solo la proporción correspondiente.


Ejemplo práctico: cómo se aplica

Imaginemos dos empresas que sufren un incendio con daños idénticos de $2,000,000 de pesos.

Empresa A aseguró sus bienes por $10,000,000 y el valor real es $10,000,000. La suma asegurada cubre el 100% del valor real. La aseguradora paga los $2,000,000 completos del daño.

Empresa B aseguró sus bienes por $5,000,000, pero el valor real es $10,000,000. La suma asegurada cubre solo el 50% del valor real. La aseguradora aplica proporción indemnizable y paga únicamente el 50% del daño: $1,000,000.

La Empresa B perdió $2,000,000, pero solo recibe $1,000,000 — a pesar de que el daño estaba dentro del límite de su suma asegurada de $5,000,000. Ese es el efecto de la proporción indemnizable: no se trata de que el daño supere la suma asegurada, sino de que la suma asegurada no refleja el valor real de los bienes.


¿Por qué la aseguradora la aplica?

El argumento de las aseguradoras se basa en el principio de buena fe que rige el contrato de seguro y en la relación entre prima y riesgo: la prima se calcula en función de la suma asegurada. Si la empresa declaró un valor menor al real, pagó una prima menor a la que le correspondía. En consecuencia, la aseguradora argumenta que solo debe responder en la misma proporción.

Desde la perspectiva técnica del seguro, esto tiene una lógica: la prima debe ser proporcional al riesgo, y si el asegurado pagó menos prima de la que debía, la aseguradora asumió un riesgo que no fue compensado proporcionalmente.

Sin embargo, en la práctica, la aplicación de la proporción indemnizable no siempre es tan clara ni tan justa como parece.


Cuándo la proporción indemnizable puede ser cuestionable

Aunque el Artículo 92 otorga a las aseguradoras el derecho a aplicar esta cláusula, existen situaciones donde su aplicación merece un análisis legal detallado:

Cuando el valor fue determinado o aceptado por la propia aseguradora. Si al momento de contratar o renovar la póliza, la aseguradora participó en la determinación de los valores asegurados — a través de sus agentes, suscriptores o inspecciones previas — resulta cuestionable que después del siniestro alegue que esos mismos valores eran insuficientes. La buena fe contractual opera en ambas direcciones.

Cuando la diferencia de valores se debe a criterios del ajustador. Es frecuente que el ajustador designe como valor real una cifra de reposición a nuevo mientras que la suma asegurada estaba pactada a valor real (depreciado). Esta diferencia de criterio puede generar un infraseguro artificial que no existía al momento de la contratación. Es fundamental verificar si la base de valuación utilizada por el ajustador coincide con la base de valuación pactada en la póliza.

Cuando existen bienes no asegurados en la misma ubicación. El cálculo del infraseguro requiere comparar la suma asegurada contra el valor de los bienes efectivamente cubiertos por la póliza. Si en la misma ubicación existen bienes que no están amparados por el seguro — porque pertenecen a terceros, porque están excluidos, o porque no forman parte de los rubros asegurados — sus valores no deben incluirse en el cálculo. Un error frecuente de los ajustadores es considerar todos los bienes presentes en la ubicación, inflando artificialmente el valor asegurable y aumentando la proporción de infraseguro.

Cuando se pactó una cláusula de primer riesgo o de tolerancia. El propio Artículo 92 establece que la regla proporcional aplica "salvo convenio en contrario". Esto significa que las partes pueden acordar eliminarla. Existen pólizas que incluyen una cláusula de primer riesgo absoluto, donde la aseguradora paga el daño hasta el límite de la suma asegurada sin aplicar proporción. También hay cláusulas de tolerancia (comúnmente del 80%) que eliminan la proporcionalidad si la suma asegurada representa al menos el 80% del valor real. Si tu póliza incluye alguna de estas estipulaciones, la aseguradora no puede aplicar proporción indemnizable.

Cuando se pactó un valor convenido. El Artículo 93 de la Ley sobre el Contrato de Seguro permite que las partes fijen expresamente un valor convenido en el contrato. Cuando existe un valor convenido, este sustituye al valor real para efectos de la indemnización, y no debería haber base para aplicar proporción indemnizable.


El papel del ajustador en la proporción indemnizable

El ajustador de siniestros es la pieza clave en la determinación del infraseguro. Es quien inspecciona los bienes, determina el valor real de los activos asegurados, y compara ese valor contra la suma asegurada para calcular si existe — y en qué medida — un infraseguro.

Esto significa que la proporción indemnizable no es un cálculo automático ni infalible. Depende de los criterios y la metodología del ajustador, los cuales pueden ser impugnados. Algunos puntos críticos a vigilar en el dictamen del ajustador son si utilizó la misma base de valuación que la póliza (valor real, valor de reposición, valor convenido), si incluyó bienes que no están amparados por la póliza en el cálculo del valor asegurable, si realizó una inspección completa o se basó en estimaciones, y si su dictamen es consistente con las prácticas de la industria.

Un dictamen de ajuste que aplica proporción indemnizable de forma incorrecta puede impugnarse, tanto en la vía administrativa ante CONDUSEF como en la vía judicial.


La frase clave del Artículo 92: "Salvo convenio en contrario"

Uno de los aspectos más importantes del Artículo 92 — y que muchos asegurados desconocen — es que inicia con las palabras "Salvo convenio en contrario". Esto significa que la proporción indemnizable no es una regla absoluta: es la regla supletoria que aplica cuando las partes no han acordado algo distinto.

En la práctica, esto abre varias posibilidades de defensa: verificar si la póliza contiene alguna cláusula que modifique o elimine la proporcionalidad, revisar si las condiciones particulares establecen un mecanismo diferente de indemnización, y analizar si durante la contratación hubo acuerdos o representaciones que contravengan la aplicación de la cláusula.


Qué puede hacer tu empresa si la aseguradora aplica proporción indemnizable

Si tu empresa recibió un dictamen de ajuste que reduce significativamente la indemnización por infraseguro, hay varias acciones que puedes tomar antes de aceptar el resultado.

Primero, revisa las condiciones de tu póliza. Verifica si existe alguna cláusula de primer riesgo, tolerancia, o valor convenido que impida la aplicación de la proporción indemnizable. También confirma cuál es la base de valuación pactada (valor real, reposición, etc.).

Segundo, analiza el dictamen del ajustador. Compara los valores que el ajustador utilizó como "valor real" contra la documentación de tu empresa: estados financieros, inventarios, avalúos previos, facturas. Si los valores del ajustador están inflados o utilizan una base de valuación diferente a la pactada, hay fundamento para impugnar.

Tercero, identifica bienes excluidos del cálculo. Si el ajustador incluyó bienes que no están amparados por la póliza en el cálculo del valor asegurable, eso aumenta artificialmente el infraseguro. Solicita el desglose detallado de cómo llegó a sus cifras.

Cuarto, busca asesoría legal especializada. La proporción indemnizable es un tema técnico que cruza derecho de seguros, contabilidad y prácticas de ajuste. Un abogado especializado en seguros puede evaluar si la aplicación de la cláusula es procedente, si el dictamen del ajustador es correcto, y si existen vías legales para impugnar la reducción.


Cómo prevenir el infraseguro

La mejor defensa contra la proporción indemnizable es evitar el infraseguro desde el inicio. Estas son las prácticas más recomendables.

Actualiza los valores asegurados periódicamente. Los bienes de una empresa cambian de valor por inflación, depreciación, adquisiciones y mejoras. Revisa las sumas aseguradas al menos en cada renovación de la póliza, de preferencia con un avalúo profesional.

Utiliza la misma base de valuación de forma consistente. Si tu póliza ampara bienes a valor de reposición, los valores declarados deben reflejar el costo de reemplazo actual. Si ampara a valor real (depreciado), los valores deben reflejar esa depreciación. La inconsistencia entre la base de valuación y los valores declarados es la causa más frecuente de infraseguro.

Solicita cláusulas de protección. Al contratar o renovar tu póliza, pregunta por la cláusula de primer riesgo absoluto o por la cláusula de tolerancia del 80%. Estas cláusulas tienen un costo adicional en la prima, pero eliminan o reducen el riesgo de proporción indemnizable.

Solicita un valor convenido cuando sea posible. Para bienes cuyo valor es difícil de determinar, el Artículo 93 de la Ley sobre el Contrato de Seguro permite pactar un valor convenido. Esto brinda certeza a ambas partes y evita disputas posteriores sobre el valor real.

Mantén un inventario actualizado y documentado. En caso de siniestro, la documentación de respaldo (facturas, avalúos, fotografías, estados financieros) es fundamental tanto para acreditar el daño como para defenderse de una aplicación injusta de la proporción indemnizable.


¿Tu aseguradora redujo la indemnización de tu empresa por infraseguro?

En LEGATUS hemos representado a empresas de todo México que enfrentan reducciones significativas en sus indemnizaciones por la aplicación de la proporción indemnizable. Conocemos las tácticas de las aseguradoras y de los ajustadores, y sabemos cómo analizar un dictamen de ajuste para determinar si la proporción fue aplicada correctamente o si existen argumentos para impugnarla.

Si tu empresa recibió una indemnización reducida por infraseguro, o si la aseguradora está utilizando la proporción indemnizable para limitar el pago de un siniestro, contáctanos para una consulta gratuita. Analizaremos tu caso y te explicaremos tus opciones.

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Preguntas Frecuentes

¿La proporción indemnizable aplica en todos los seguros?

No. La proporción indemnizable es exclusiva de los seguros de daños (también llamados seguros contra los daños). Está regulada en el Capítulo II de la Ley sobre el Contrato de Seguro. No aplica en seguros de vida, seguros de personas ni en seguros de responsabilidad civil (aunque en estos últimos hay reglas diferentes sobre los límites de la suma asegurada).

¿Puedo negarme a aceptar el dictamen del ajustador?

Sí. El dictamen del ajustador es una propuesta de la aseguradora, no una resolución definitiva. Si no estás de acuerdo con los valores, la metodología o la aplicación de la proporción indemnizable, tienes derecho a impugnarlo. Puedes solicitar una revisión, presentar una reclamación ante CONDUSEF, o demandar judicialmente a la aseguradora.

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar?

El plazo de prescripción para reclamar en seguros de daños es de 2 años a partir de la fecha del siniestro, conforme al Artículo 81 de la Ley sobre el Contrato de Seguro. Este plazo puede interrumpirse con una reclamación ante CONDUSEF o con la presentación de una demanda. Consulta nuestra guía sobre prescripción en seguros →

¿Qué es la cláusula de primer riesgo absoluto?

Es una estipulación contractual que elimina la proporción indemnizable. Cuando una póliza opera a primer riesgo absoluto, la aseguradora paga el monto del daño hasta el límite de la suma asegurada, sin importar si existe infraseguro. Esta cláusula tiene un costo adicional en la prima, pero brinda una protección significativamente mayor al asegurado.

¿Qué diferencia hay entre valor real y valor de reposición?

El valor real (también llamado valor actual) es el valor del bien descontando la depreciación por uso y antigüedad. El valor de reposición es el costo de reemplazar el bien por uno nuevo de características similares, sin descontar depreciación. La diferencia entre ambos puede ser sustancial y, si no se maneja correctamente al momento de la contratación, puede generar un infraseguro artificial.

¿Puedo demandar a la aseguradora si no estoy de acuerdo con la proporción indemnizable?

Sí. Si consideras que la aseguradora aplicó la proporción indemnizable de forma incorrecta, abusiva, o sin fundamento contractual, puedes demandar judicialmente para exigir el pago completo de la indemnización. El juicio oral mercantil permite resolver estos casos en plazos razonables. Conoce cómo funciona el proceso de demanda →

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